domingo, 17 de agosto de 2008

Filatelia





Otra de mis “historias coleccionables” me lleva a la vez que intente ser filatelista. En realidad la filatelia cayó sobre mí cuando cumplí 15 años. Ya que nunca fui una chica muy normal que digamos, para mis quince no hice fiesta, tampoco un viaje, solo una reunión familiar como la de cualquier otro cumpleaños, junto a mi amiga de siempre. Algo triste, puede decirse, mas triste aún si a eso se le agrega un detalle: quiso el destino que festejase mi día en la cama y con 38….Hey!, que mal pensados…con 38º de fiebre, producto del sarampión…a la torta la vi de lejos, y mi hermana (quien me había contagiado la enfermedad) se encargó de soplar las velitas. Ya se, ¿Que tiene que ver mi “mala suerte” con la filatelia? Pues resulta que uno de los regalos, el de mi tío Jorge, hermano de mi madre, fue un viejo cuaderno en el que él mismo había volcado en su niñez el deseo de ser filatelista. Desconozco si el pegar las estampillas a las hojas haya sido o no un acierto. Quizás un verdadero filatelista quede calvo arrancándose los pelos al ver lo que, primero tío y luego sobrina hicieron con aquellas estampillas. Tampoco se si tendrán algún valor además del sentimental (cosa que dudo), y es hasta ahora que me pregunto porque no me encargue de averiguarlo antes. Es verdad, no le he puesto mucho empeño al asunto, pero considerando que en ese tiempo no tenía Internet….en fin, me ocupé por un breve tiempo (el que me duro el entusiasmo) en buscar nuevas fuentes de estampillas, siempre que, condición de mis padres, fueran gratis, y logré juntar varias, siempre comunes y argentinas.
Valiosas o no, bien conservadas o ultrajadas, las guardo y atesoro como recuerdo de la época en la que las palabras se guardaban en papel…

6 comentarios:

Blue Fairy meets Gepetto dijo...

Hola! tenemos 2 coincidencias, el cuaderno con las estampillas pegadas, HORROR DE HORRORES, yo lo hice cuando era muy chica y luego lo perdi. Pero supono que ahora nos mereceria la horca por lo menos si lo llevamos a los experimentados filatelistas de Parque Rivadavia. jaja
y la otra coincidencia fue la falta de fiesta de 15, yo elegi e viaje a Europa entonces mi hicieron una reunion sencilla a la que fue mi novio; y luego mi familia quebro y me quede sin viaje y sin fiesta... ahh tambien sin novio. Bien completo todo. beso

María dijo...

Muchas gracias por leerme , por el link y el comentario. Por suerte no seguí torturando estampillas! Creo que ya que no me dedico de lleno a ninguna, me voy a declarar "coleccionista de colecciones"

Fabio dijo...

También conservo los álbumes de filatelia de mi padre, a los qque alguna vez de adolescente agregué unos cuantos sellos... menos mal que aclaraste que los 38 eran grados de fiebre, porque a los 15 aos y con 38 vaya sorpresa!
un saludote!
jejej

María dijo...

Gracias por comentar!.jeje, como ves, tambien colecciono chistes tontos (y papelones), pero tendria que hacer un nuevo blog con ellos, y sería un quemo público..asi que, será para otro momento :P
Saludos

Blue Fairy meets Gepetto dijo...

pero que ha pasado? nos tienes abandonados con tu blog. yo quiero ver como siguieron tus afanes coleccionistas. un beso y espero leerte pronto. de canceriana a canceriana.

María dijo...

Que?!, un año ya? ...veo que hice abandono de blog. Es que estuve algo ocupada este tiempo, y me olvide de el por completo...en cuanto pueda veo si subo algo mas...gracias por acordarte de mi blogcito y pasar por aqui!